Respeto profundo por el niño y sus decisiones

Es necesario que el niño se mueva, tenga iniciativa, tome decisiones y se responsabilice. Lo que implica una asunción adecuada de los límites y posicionamiento correcto de la autoridad.

Autonomía

La intervención educativa pretende conducir al niño a la independencia. El educador le dejará en su proceso de ir adquiriendo nuevas habilidades por si misma. Facilitando, eso sí, en todo momento los útiles y elementos necesarios para el desarrollo de conocimiento y habilidades.

Individualización

Las etapas del desarrollo no se encuentran en el mismo punto en todos los niños de una misma edad. Es importante atender el proceso y no forzar nada para lo que el niño no esté madurativamente preparado. Por este motivo realizando actividades en grupos heterogéneos atendiendo procesos y no respondiendo al criterio “edad”.

Actividad

La actividad es la fuente principal del aprendizaje. Interaccionando con el medio y con los otros es donde el niño aprende y reconoce la realidad.

Socialización

El niño percibe al otro y a los otros estableciendo lazos y sus propias reglas de organización en pequeños grupos y en grupos más grandes con normas de convivencia claras y delimitadas.

Áreas de la Programación

Se llevan a cabo talleres o proyectos a trabajar en común. Cada área tiene su material adecuado y específico en algunos casos. Nuestro material oscila desde lo más natural, lo simbólico y material estructurado. Las áreas que se trabajan son las siguientes:

  • Sensorial: actividades de desarrollo perceptivo.
  • Motora: movimiento corporal, psicomotricidad, danza.
  • Vida cotidiana: asearse, abotonar, ordenar, limpiar…
  • Juego simbólico.
  • Expresión artística: pintura, modelaje, teatro, música.
  • Lenguaje: utilización de un lenguaje adecuado materno y la adquisición de una segunda lengua inglesa.
  • Pre lecto-escritura: material estructurado específico.
  • Pre lógico-matemáticas: material estructurado.
  • Social: relaciones interpersonales, organización y normas.